Bueno, la verdad es que en estos días de ausencia he desconectado de todo un poco. Me han servido para nada más y nada menos que traerme al mundo real, y dejar el de los sueños a un lado.
Siempre creí en los sueños, de hecho sigo creyendo, pero también creo en esa célebre frase que dice algo así como que de sueños no se vive.
Tengo muchas películas montadas en la cabeza, muchos sueños de futuro, muchas ilusiones y todas ellas se llegarían a hacer realidad si pongo mucho de mi esfuerzo por delante, pero noto que ese esfuerzo se ha acabado. Es como si hubiese sido una fuente, que chorreaba energía a borbotones y ahora estuviera seca.
Sé que ahora mismo debería estar esforzándome para conseguir uno de esos sueños inmediatos pero la verdad es que no tengo ganas. No tengo energía ya para luchar por ello. O quizás sea pura vagancia, no lo sé.
Bueno os dejo, me voy a poner a acumular energía para luego verterla y volverme a quedar seca.